boletin luz elena alberto

Historia Del Sme

Tenemos ofertas de empleo de Baja Tension Barcelona en Barcelona, Mollet Del Vallès y Sant Quirze Del Vallès, hasta un total de 42 en la provincia de Barcelona. Los cristianos libres y sus iglesias, tomamos partido por la Justicia humana, precisamente porque creemos en la Justicia de Dios, que exterminará a las iglesias-rameras (Apocalipsis 17.5,18) y a los poderosos (gobernantes, reyes, políticos, mercaderes, capitalistas) que con ella cometieron fornicación. Estamos contra el Capitalismo como filosofía político-financiera, depredadora de los bienes y recursos que pertenecen a toda la humanidad, mediante el préstamo con legalización del interés y la usura. Estamos porque la ciencia y la tecnología se pongan al servicio del hombre y de la creación, dejando de servir al Capitalismo, su mentor.

De nuevo la mentira de Satanás: Seréis como Dios” (Génesis 3.5). ¿Cuándo han podido podrán enarbolar la bandera de la justicia social, ideologías basadas en el individualismo, en la sagrada libertad económica, y en la santa propiedad?. Y la multitud de los que habían creído era de un corazón y un alma; y ninguno decía ser suyo propio nada de lo que poseía, sino que tenían todas las cosas en común” (Hechos 4.32).

Por eso nos sentimos profundamente pesimistas, en cuanto a que tales intentos, pudieran alguna vez fructificar, para ser instalados en el mundo por el esfuerzo humano. De hecho, los cristianos sabemos que lo restablecerá a su debido tiempo, cuando envíe de nuevo a este mundo a su Hijo Jesucristo, para inaugurar el Reino de Dios, tan largamente esperado por cuantos creyentes conocen las Escrituras, donde se nos habla de sus características principales y de su definitiva implantación. Yo no quiero, como cristiano libre, que el mundo actual se rija por los principios del cristianismo, ni por sus valores. No está en la tierra, aunque sea en la tierra donde será, finalmente, establecido.

A lo largo de la historia, hicieron múltiples intentos para ello, apoyando los conceptos teocráticos de las Iglesias-rameras, cosechando muchos mas fracasos que la izquierda, llenando el mundo de guerras largas y cruentas, que no consiguieron hacer perdurar sus despóticas y humanas Teocracias. Elementos represores como la Inquisición y las guerras de religión, llenaron el mundo de muertos, y no adelantaron en nada la justicia social, sino que por el contrario, ésta retrocedía en cada victoria que la Iglesia-Institución obtenía.

En Alemania ingresaron en el partido, fundamentalmente católico, muchos protestantes que querían así, trabajar porque sus respectivos gobiernos, fueran de inspiración cristiana”. De todos es sabido que, al menos la Democracia Cristiana de Italia, llegó a ser uno de los partidos mas corruptos de todo el elenco político, ligado fuertemente a la mafia. Ninguna iglesia tiene derecho a influir, desde el Estado y sus leyes, en los ciudadanos de su país. Mientras esperamos su regreso, ocupémonos en santificarnos a nosotros mismos, no pretendamos santificar a la sociedad.

No tengamos la tentación vana, de desenvainar las espadas, para convertirnos en paladines de Dios, como en los pasados tiempos, cuando tanta sangre se derramó inútilmente. El que es injusto, sea injusto todavía; y el que es inmundo, sea inmundo todavía; y el que es justo, practique la justicia todavía; y el que es santo, santifíquese todavía” (Apocalipsis 22.11). La manera de alumbrar y sazonar esta tierra, es por medio del ejemplo personal, para que vean vuestras obras buenas y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos” (Mateo 5.16), no a través de ningún Estado Gobierno y sus leyes. No hay nada peor que la iglesia trate de convertir” un reino de este mundo en un reino cristiano.

Pero entendiendo Jesús que iban a venir para apoderarse de él y hacerle rey, volvió a retirarse al monte él solo” (Juan 6.15). Todos muertos, pasados a cuchillo, quemados en las hogueras, encarcelados, deportados en masa del suelo patrio fusilados y, los que se libraron de estas cosas fue porque fueron obligados a insertarse en la Iglesia por la fuerza, renunciando a su propia convicción.

Mucho tendría que reformarse esta iglesia española nuestra, para llegar a ser una iglesia cristiana como es debido. Que desarrollara las congeladas pautas del Concilio juanista, en lugar de parapetarse en el búnker de la inmovilidad mas absoluta. SALID DE ELLA, PUEBLO MÍO, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas; porque sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus maldades. Dadle a ella como ella os ha dado, y pagadle doble según sus obras; en el cáliz que ella preparó bebida, preparadle a ella el doble.

Cuanto ella se ha glorificado y ha vivido en deleites, tanto dadle de tormento y llanto; porque dice en su corazón: Yo estoy sentada como reina, y no soy viuda, y no veré llanto; por lo cual en un solo día vendrán sus plagas; muerte, llanto y hambre, y será quemada con fuego; porque poderoso es Dios que la juzga. Y los reyes de la tierra que han fornicado con ella, y con ella han vivido en deleites, llorarán y harán lamentación sobre ella, cuando vean el humo de su incendio.” (Apocalipsis 18.4 al 9). Tal vez por esto, la mayor parte del pueblo judío permaneció incrédula respecto al Mesianismo de Jesús (Romanos 10.16,19,21).

Y así, resucitados unos y transformados otros, toda la Iglesia Universal venga con Cristo, su Cabeza, a esta tierra para inaugurar su Reino Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor” (1ª Tesalonicenses 4.17). La iglesia de Jesucristo no es un fin en sí misma, sino un medio para dar a conocer el Reino de Dios.

Mientras ese momento llega, corresponde a la iglesia de Jesucristo, al nuevo Israel, predicar y anunciar el Evangelio del Reino a toda criatura, Y será predicado esta evangelio del reino en todo el mundo...y entonces vendrá el fin”(Mateo 24.14), y ser testigos de su muerte y resurrección, gracias a las cuales, tendremos entrada en ese Reino. Por eso el Evangelio nunca es llamado el EVANGELIO DE LA IGLESIA, pero sí el EVANGELIO DEL REINO (Mateo 4.23; 9.35; 24.14; Marcos 1.14; Lucas 4.43; 8.1; Hechos 8.12). Nadie tiene derecho a privarles de lo que Dios ha creado en abundancia, para todos.

Así que, la misma incredulidad de los judíos al Mesianismo de Cristo, ha sido usada por Dios para llevar la salvación prometida a ellos, a todos los demás pueblos de la tierra...ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles; y luego todo Israel será salvo...” (Romanos11.25,26,30). El Reino de Dios del que habla tanto el Antiguo Testamento (Salmos 45.6;145.11 al 13; Daniel 2.44;4.3), es el mismo Reino de los cielos del que habló Jesucristo (Mateo 5.19,20; 7.21; 8.11; 10.17; 18.1 al 4) y el mismo Reino de Cristo del que hablaron los Apóstoles (Colosenses 1.13; 2ª Timoteo 4.1).

La iglesia es la precursora del Reino de Dios, por esta causa no debe inmiscuirse con los reinos de este mundo: mi reino no es de este mundo”, afirmó varias veces el mismo Jesús (Juan 18.36). Por esto, como hemos dicho antes, la separación entre Iglesia y Estado debe ser total y los cristianos, como las demás religiones, deben renunciar a imponer sus teocracias” en este mundo. La única Teocracia que funcionará, será la que el mismo Dios imponga personalmente en esta tierra, cuando por fin, venga a nosotros su Reino y se haga su voluntad en la tierra como se hace en el cielo”.

Hemos insistido lo suficiente como para dejar claro que, sobre todo los cristianos, hemos de renunciar de una vez por todas y para siempre, a tratar de que en cualquier país, la Iglesia pueda unirse a los Gobiernos Estados. Eso ocurrirá solamente cuando el Reino de Dios venga y sea él mismo, sin representantes, el Rey de gloria, ejercitando todo su formidable poder sobre toda su Creación, (Salmo 24.7-10) quien gobierne. El Reino de los cielos es un reino de Justicia y por eso, es también un reino de Paz.

Pero siendo, como era cristiano, renunciaba a la violencia revolucionaria que, llegada al poder, también se corrompería, para volver a empezar. El mundo -según su pensamiento- sólo lo podrán cambiar los cristianos, convirtiéndose uno por uno a Cristo; la única lucha que aceptaba era la resistencia no violenta, como comunicó en algunas de sus cartas al propio Gandhi, cuando éste estuvo en África del Sur. Si malo es tratar de convertir al Estado, mas quimérico resulta hacer de éste un instrumento de conversión.